1845
# - LA REINA EN SAN SEBASTIÁN San Sebastián 10 de Agosto La Reina y sus augusta Madre y Hermana continúan sin la menor novedad. La Real familia oyó la misa mayor en la iglesia de Santa María,precedida en el tránsito de ida y vuelta de una banda de música de la población, y aclamada como siempre por sus leales habitantes. A las cinco de la tarde y en carruaje descubierto se dignó revistar las tropas de la guarnición, formadas sobre el glasis en igual forma que cuando lo hizo el capitán general. Los cuerpos se presentaron con el mas esmerado aseo; y al pasar la Reina por su frente,como después en el desfile, dieron su viva apasionado , que repetía el numeroso concurso. El Sr. Ministro de la Guerra acompañó á caballo á S. M. concluida la revista, la Real familia fue á situarse en un pabellón preparado en el ángulo saliente del cubo imperial, de donde se descubre la desembocadura del Urumea y las próximas colinas en el camino de Pasajes* Este era el sitio destinado para ejecutar el bello simulacro de una acción de guerra, que tuvo lugar inmediatamente. Nos pareció entender que el figurado objeto era apoderarse de un reducto formado por el enemigo bajo el tiro de cañon de la plaza, en que sin duda se proponía apoyar sus trabajos de sitio. Organizadas las tropas de salida por su gefe el general Concha, tomaron posición luego de pasado el puente del Urumea, y muy en breve hubieron de romper el fuego de tiradores contrarrestando el del enemigo, cuyos cuerpos avanzados al frente de la obra que defendiera se dispusieron á rechazar el ataque. Dirigióse este falsamente como para forzar el ala derecha de los sitiadores, empleándose alli reñidamente la contienda con fuego de guerrilla, y el muy bien sostenido de batallón graneado: y tan luego como a columna encargada del ataque verdadero, que por el flanco izquierdo se dirigía, hubo llegado sin gran oposición al punto conteniente, un avance general de toda la línea, arma á discreción, ti apoyo del fuego de los tiradores, y el muy nutrido de la artillería de la plaza, decidió momentáneamente la acción ocupando las alturas, arrollando las fuerzas que la defendieran , y aporrándose al asalto dé su reducto, no obstante la serenidad de los defensores y los frecuentes disparos de su artillería. Después de unos momentos de descanso y cambiados los frenos, las tropas de la plaza, figurando no haber podido forzar las Posiciones del enemigo, se vieron obligadas á replegarse, ostentando empero aquella serenidad y denuedo que son el fruto de la instrucción y suministran la táctica y la disciplina. Decididas eran las cargas al enemigo; pero harto cara compró su victoria por el vivísimo fuego de hileras, de mitades y aun de medios batallones, que, según el caso casi á quemarropa, emplearon los escalones. En este orden verificaron lentamente su retirada los defensores de la plaza al abrigo de los certeros y frecuentes disparos de su artillería, y al repasar el puente el enemigo se retiró á sus posiciones. También lo verificó entonces la Real familia á su palacio, muy complacida del guerrero espectáculo, brillantemente dirigido y ejecutado por gefes y soldados, que acababa de presenciar, cuyas dolorosas sensaciones vinieron á mitigar poco después los melodiosos cantos de Bellini, de Verdi y Mercadante. Ya entenderán VV . que llegamos á la serenata dada al frente de palacio por los aficionados y profesores de esta leal ciudad. Una orquesta numerosa y coros de ambos sexos muy bien combinados ejecutaron varias piezas escogidas. La estructura de esta linda población , y de cuantas localidades y accidentes la rodean, presta á todo una especial fisonomía y efecto; y es asi como se comprende que el sonido de voces é instrumentos fuesen tan claramente percibidos desde todos los puntos, como á la inmediación del tablado. La vista de este, iluminado profusamente con arcos y pabellones de vasos de colores, hacia muy buen efecto. La concurrencia era inmensa, y no se extrañe esta voz hablando de San Sebastián, porque hoy encierra gran número de familias de Bayona y otros puntos fronterizos de Francia, gentes dé los pueblos comarcanos, de Navarra, de Vizcaya y aun de la Rioja ; y llegan todavía muchas ansiosas de contemplar á la Reina y participar de las corridas de toros que en estos dias han de ejecutarse. Parece que la corte se trasladara el 16 á Mondragón para que S. M, tome las aguas de Santa Agueda. En Bilbao se hacen grandes preparativos para obsequiar á las regias viajeras. (Heraldo.') GACETA DE MADRID (nº.3988)(15.08) San Sebastian 10 de Agosto A las cinco y media de la tarde , después de haber sido revistadas las tropas en el glasis de esta plaza por el Excmo. Sr. Ministro de la Guerra, lo fueron por S. M. la Reina nuestra Señora que recorrió la línea en un carruaje abierto, acompañada de S. M. la Reina Madre y de S. A. la Infanta Dona María Luisa , parándose después para el desfile. SS. MM. fueron recibidas en medio de inmensas aclamaciones de las tropas y de los habitantes. Las tropas que asistieron á esta formación fueron dos batallones del regimiento de infantería de Mallorca, los provinciales de Logroño y Palencia , dos compañías de artillería de la brigada fija en Pamplona y el regimiento de caballería de la Constitución. Verificado el desfile se retiraron SS. MM. y A. acompañadas del Excmo. Sr. Ministro de la Guerra al cubo imperial de Carlos V , punto mas dominante de la fortificación de la plaza, para presenciar un simulacro improvisado por el Capitán general. Estrecho y cortado el terreno que la circuye , y cultivado por todas partes, no permite mover ninguna fuerza sino en un arenal que hay al otro lado del Urumea , entre el camino de Pasajes y el mar, y á este tuvo que subordinarse la operación, prescindiendo de consideraciones militares, que en otro caso hubiera sido grave falta no tener presentes. Reducíase el pensamiento del general á aprovechar la ausencia de parte de las fuerzas enemigas situadas al frente de la plaza para batir las que habian quedado , destruir sus obras de fortificación, y apoderarse de la artillería; pero esto debía ejecutarse con gran celeridad , porque suponiendo próximas fuerzas considerables del enemigo , era preciso lograr el objeto antes que llegasen en auxilio de las atacadas. En la parte mas elevada del terreno se había construido la noche anterior una obra de campaña, que consistia en un rediente con dos piezas , prolongándose por la derecha un parapeto hasta ligarse con una pequeña eminencia que flanquea bien el terreno en que estaba el rediente, y en la que se concluyó un parapeto aprovechando su configuración para el trazado. Apenas concluida la parada marcharon tres compañías mandadas por el coronel gefe de estado mayor D. Luis García, con las que debían figurarse las fuerzas considerables que cubrían las obras y ejecutar la defensa de ellas, de la cual estaba encargado el citado gefe. Preparada esta, dispuso el capitán general que el primer batallón de Mallorca, que formaba á la cabeza de la columna, atravesase el puente del Urumea á la carrera, y desplegase inmediatamente cuatro compañías á la derecha del camino real, dando las otras cuatro en reserva, debiendo hacer frente á las tropas que el enemigo había avanzado, y proteger el paso las restantes que se habian abocado al puente detrás de el. Las fuerzas defensivas estaban en posición, figurando con tiradores lo que debia ser una línea contigua, rompiendo el fuego sobre las que pasaban el puente, al que también dirigía sus disparos la artillería: bajo uno y otro lo pasaron los tres batallones restantes formando en columnas cerradas á la izquierda del camino , aprovechando las desigualdades del terreno para ejecutarlo á cubierto: la artillería de la plaza protegió el paso con un fuego bastante sostenido, tirando al mismo tiempo sobre la obra para apagar sus fuegos. Formadas las columnas rompieron el movimiento las que componían el segundo batallón de Mallorca y cuatro compañías del primero: á estas les servía de reserva las otras cuatro , asi como á la del segundo los batallones de Logroño y Palencia, que también servían por su situación de reserva general. Las columnas de ataque forzaron la primera posición del enemigo; pero ocupando otra segunda las recibió con un fuego vivo (jue secundaba la artillería de las obras, obligándolas á detenerse, y á la del segundo de Mallorca á desplegarse en ella, no tan solo para no sufrir tanto por los disparos de la artillería, sino para defender la posición que acababa de tomar y que el enemigo anunciaba querer recuperar. En este momento crítico del combate mandó el capitán general al batallón de Logroño envolver la derecha del enemigo, sostenido por el de Palencia. Cuatro compañías del 1º de Mallorca, sostenido por las otras cuatro, ejecutaron lo mismo por la izquierda, mientras que el 2º de Mallorca atacaba de frente á la posición. Estos movimientos obligaron al enemigo á replegarse á su última posición para defender sus obras atacadas ya en todas direcciones. El batallón de Logroño fue el primero que llegó á la inmediación del parapeto que cubría la derecha enemiga; pero cargado allí por la reserva que este tenia oculta, hubo de ceder y retirarse un gran espacio de terreno. En este momento el general lanzó al de Palencia, que tomando de flanco á la columna que atacaba, la obligó á replegarse en desorden á sus parapetos, en el mismo instante que llegando las columnas de derecha y centro fueron tomados estos. La artillería de la plaza durante todo el ataque hizo un fuego sumamente vivo y sostenido, y la de las obras atacadas lo ejecutó hasta ser tomadas. Retirada. = Suponiendo que el enemigo en fuerza acudia en auxilio de sus tropas atacadas, se dispuso esta , destruyendo antes las obras, y empezando por la izquierda, que era la mas expuesta como la mas distante al puente: los dos batallones de Mallorca desplegados sostuvieron la posición con un vivo fuego, mientras que los de Logroño y Palencia marchaban á retaguardia á formar el segundo escalón, y sostener á su vez el movimiento retrógrado de Mallorca. Hízolo este en columnas protegido por aquellos y por el fuego de la artillería de la plaza que rompió al dejar las primeras posiciones. Mallorca llegó sobre el puente á derecha e izquierda de el, formando en batalla para proteger la retirada de los provinciales que lo ejecutaron en columna con sus cazadores en guerrillas, las cuales, siendo vivamente acosadas por el enemigo, dispuso el general que una compañía de caballería de la Constitución amagase una carga para contener á aquel, dándoles tiempo para replegarse á la carrera detrás de la línea, que en este momento rompió el fuego y lo sostuvo mientras todas las fuerzas pasaron el puente , ejecutándolo ella progresivamente por derecha e izquierda, hasta que solo quedaron las compañías de cazadores últimos que se replegaron. Las tropas formadas después en el glasis desfilaron por debajo del cubo donde se hallaba S. M ., á quien de nuevo volvieron á vitorear con entusiasmo. SS. MM. y A. estuvieron sumamente satisfechas y contentas presenciando esta función militar, y en términos que habiendo anunciado se retirarían á las siete de la tarde, permanecieron hasta que se concluyó, que eran ya cerca de las nueve, habiéndolo expresado asi al Capitán general, que después del último desfile subió al cubo á presentarse á S. M. Este sitio había dispuesto dicha autoridad estuviese adornado y de modo que las Reales personas tuviesen la posible comodidad , asi como que hubiese un pequeño refresco que se dignaron admitir. Muchas personas de distinción concurrieron también á ver desde allí el simulacro, las que fueron servidas después de SS. MM. Al participar á V V. , aunque sucintamente, las anteriores operaciones practicadas por la guarnición de esta plaza, no puedo menos de decirles algo sobre el incomparable estado de estos brillantísimos cuerpos. En todos los detalles, hasta en las mas insignificantes exterioridades, se revela la ventajosa altura en que se sostiene en estas tropas la mas severa subordinación, la mas completa disciplina. No hemos visto un soldado que deje de saludar des le el cabo arriba á todos sus superiores, y les hemos visto hacerlo siempre con respeto y marcialidad. Entre los oficiales he observado las mismas muestras de subordinación con respecto á los gefes, y no he podido menos de admirar el aseo y escrupulosa uniformidad que reina entre todas las clases militares. En fin , las guardias , los centinelas y todos y cada uno de los que componen los regimientos de infantería de Mallorca, provincial de Logroño y Palencia , caballería de la Constitución , ingenieros y artilleros pueden envanecerse de los grandiosos resultados que obtienen en honra suya y de los cuerpos á que pertenecen, pudiendo sus gefes estar satisfechos de mandarlos. La guardia civil , esa brillante institución que es una parte de nuestro ejército, está en San Sebastián lo mismo que en cuantas partes la hemos visto. En todas podría servir de modelo.(.B.del E.)
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