Como habíamos anunciado,llegó al vecino puerto de Pasajes, el vapor "Marqués del Campo" A bordo del cual regresaban, después de haber prestado servicio en la zona de Melilla, los soldados del primer Regimiento de Ingenieros, de la guarnición de San Sebastián, pertenecientes al reemplazo de 1919.
En el vecino puerto se habían congregado para esperar a los repatriados las autoridades militares, y los jefes y oficiales de la guarnición.
EI Regimiento de Sicilia, envió su banda de música.
También esperaban muchas personas, deudos y amigos de los que regresaban y otras muchas que con su presencia querían testimoniar su homenaje a los soldados que tan brillante papel desempeñaron en la guerra.
El "Marqués del Campo" hizo su entrada en el. puerto a las diez de la mañana, atracando en el muelle central.
Venían a bordo 225 soldados de Ingenieros; 118 de Artillería, y 428 del Regimiento de San Marcial.
El momento de la llegada fué emocionante, pues los soldados venían sobre cubierta, agitando banderas nacionales y dando entusiastas y patrióticos brindis, en los que se reflejaba la inmensa alegría que embargaba á los que tantas pruebas de serenidad dieron ante el enemigo.
Se efectuó el desembarco inmediatamente, quedando en Pasajes los artilleros é infantes de San Marcial, quienes a la una y media de la tarde, en tren especial salieron para Burgos.
Los soldados de Ingenieros venían mandados por el capitán don Joaquin Cantacapa y los tenientes don Emilio López Salazar y don Eduardo Dominguez,
La travesía de Melilla a San Sebastián, había sido extraordinariamente molesta a causa del malísimo temporal reinante, pero ello no obstante, la salud de los repatriados es excelente.
En tres tranvías que previsoramente habían preparado los jefes del Regimiento, emprendieron la marcha a esta ciudad, donde llegaron al mediodía. Dieron la vuelta a la Alameda y recorrieron la red del tranvía urbano para regresar al cuartel.
El público que presenció el paso de los soldados los aplaudió y vitoreó con entusiasmo, celebrando calurosamente el regreso de estos bravos, que lucen en el pecho como muestra de valor y de nobleza la cruz del Mérito Militar y la de Beneficencia.
Al llegar al cuartel, formaron en el patio, donde el pundonoroso coronel señor Eugenio, pronunció la siguiente sentida arenga:
Al regresar á esta Plaza, bien podéis decir que lo haceis con la satisfacción del deber cumplido: más de un año permanecisteis en tierras africanas dando muestras desde vuestra llegada de la más perfecta disciplina, de la mayor abnegación, y de valor sereno, merced a estas virtudes habéis podido, bien dirigidos por vuestros jefes y oficiales, escribir en la Historia del Regimiento páginas del brillo de la del dia 16 de Septiembre de 1921 en Dar-Hamel, realizar las penosisimas jornadas de Zeluán y Monte-Arruit, y distinguiros siempre en tantas operaciones a habéis asistido: Nador Tahulma, Sebt, Atlaten, Segangan, Batel, Tistutin. Dar-Azugaj, Dar-Drius y Kandussi.
No regresais todos los que fuisteis, por la Patria dieron gloriosamente la vida aquellos compañeros á quienes dedicamos ahora un piadoso recuerdo y cuyos nombres esculpidos en piedra quedarán en sitio preferente del cuartel para admiración y ejemplo de los que os sucedan.
Los que regresáis, muchos con el honor de haber derramado vuestra sangre por la Patria, recibir la bienvenida con un abrazo de vuestro coronel, EUGENIO.
Los soldados hicieron entrega de la impedimenta, obteniendo luego permiso para pasear por la población, donde fueron objeto de nuevas manifestaciones de cariño, que bien merecen por bravos y por patriotas.
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