Durante todo el día reinó en el muelle animación extraordinaria.
En dicho punto se formaron numerosos grupos que hablaban únicamente de los incidentes a que está dando ocasión la regata de traineras concertada entre los marineros de Guetaria y de Pasajes de San Pedro.
Las embarcaciones elegidas por los marinos de Guetaria fueron conducidas á esta localidad, con objeto de que en el varadero de Cai-arriba se realizasen en ellas algunas reparaciones.
Poco tiempo después se supo que, a pesar de la manifestación del alcalde de Ondarroa respecto á que las traineras se habían dedicado á las faenas de la pesca durante el pasado verano, se había nombrado un perito por los pescadores de Pasajes y otro por los de Guetaria para que emitiesen dictamen acerca de las condiciones de seguridad de las mismas.
Un constructor de embarcaciones, vecino de Fuenterrabía, que fué el nombrado por los primeros, informó, según se decía, que las embarcaciones no eran útiles para un regateo, y otro de esta localidad aseguró en cambio en sentido diametralmente opuesto.
Por la noche las noticias que circulaban eran contradictorias. Unos aseguraban que la apuesta se había dado por anulada; otros sostenían que la regata se jugará el miércoles con las traineras depositadas, y algunos, por último, indicaban que todavía no se podía afirmar en concreto nada hasta que un constructor de Aguinaga, nombrado por el juez tercero en discordia, manifieste si las embarcaciones son ó no utilizables,
Según nuestros informes, que no aseguraremos que sean exactos, lo probable es que no se juegue la regata el miércoles, sea cualquiera el dictamen de este último perito.
Si informara diciendo que con las traineras elegidas por los de Guetaria no reunen condiciones para el regateo, claro es que éste no se verificaría.
Y si dictamina en sentido contrario, es fácil que tampoco se lleve a efecto la regata, porque parece que en este caso están resueltos a perder el depósito y retirarse de la lucha.
Si esto ocurriese se decía que retarían á los de Guetaria eligiendo ellos las traineras, pero dejando á éstos la ventaja de tripular la que más conveniente le pareciese.
También parece que los de Pasajes al reunirse con los de Guetaria, les manifestaron que les dejaran elegir las embarcaciones, ya que sostenían que ambas eran iguales.
No accedieron los de Guetaria á esta petición, así como tampoco á la que formularon después: Dijeron los paisatarras que en Ondarroa había dos traineras en buen estado, y que se podía jugar con ellas la regata, pudiendo los de Guetaria elegir la que quisieran.
Todos estos incidentes fueron en el muelle la comidilla de las gentes, que los comentaban de diferente manera.
Entre ellos dominaba la creencia de que la regata no se jugaría el miércoles. Sin embargo, a juicio nuestro, hasta hoy no se resolveră nada en definitivo, porque bien puede suceder que varíe el aspecto de Ias cosas.
Ya veremos, pues, en que paran todas estas diferencias que separan á los marinos de Guetaria y Pasajes Pasajes de San Pedro.
Entre marinos
Según habíamos anunciado, llegaron á este puerto las traineras San Antolín y San José, que estaban en Pasajes, donde fueron reconocidas por los maestros de bahia nombrados al efecto.
A pesar del dictámen favorable que dieron éstos, asegurando que después de carenadas dichas embarcaciones quedarían en buenas condiciones para la regata concertada negáronse á jugarla los remeros de Pasajes de San Pedro alegando no ser iguales.
En vista de esto, nombraronse otros dos maestros de bahía; el de Ondarroa y el de Fuenterrabía para que reconocieran las lanchas certificando el segundo que no eran iguales.
Vista la disconformidad de estos peritos, reuniéronse los cuatro jueces nombrados por los marinos de Pasajes y Guetaria, en el despacho del señor Azqueta (Don Forentino) para tratar de solucionar el asunto (que cada día va presentándose más irrealizable) y después de tres ó cuatro horas de viva discusión acordaron nombrar un tercer maestro en discordia, que reconocerá las lanchas; á última hora desistiose por no haber avenencia entre ambas partes, en la interpretación de algunos artículos de las condiciones, por lo cual mañana a las nueve de la mañana volverán a reunirse para redactar un escrito en regla, firmado por todos los jueces, suspendiendo la regata.
En la discusión que tuvieron los jueces se hicieron las siguientes proposiciones por los de Pasajes:
Si a juicio de los de Guetaria las traineras son iguales ¿porqué no dejan elegir a los remeros de Pajes?
Que una tripulación imparcial haga prueba con las traineras y se comprobará que no son iguales tampoco en marcha, y si esto resultara que les den a elegir á ellos otras dos traineras.
Estas condiciones no fueron aceptadas por los jueces de Guetaria por no adaptarse al reglamento firmado al cual se atienen estrictamente.
Resultado: que según parece, unos y otros tienen razón y si no ceden ninguno no se jugará la regata la cual dió mucho que hablar en San Sebastián.
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