Amaneció el día lluvioso, las nubes no cesaron de descargar frecuentes aguaceros media hora antes de empezar las regatas.
A las once se despejó algo el firmamento, y empezaron a llegar á los muelles, paseo de la Concha y parque de Alderdi-Eder muchas personas ansiosas de presenciar la lucha de nuestros marinos en sus ejercicios náuticos.
También se vieron coronadas á los pocos momentos las alturas del monte Urgull de una nutrida multitud, así como en la batería de las Damas, las rocas, la casa del vigía, el cuartel de Napoleón, donde está alojado el séptimo batallón de artillería, se hallaban también materialmente atestados de gente.
La animación en el muelle, en el barrio de la Jarana y en Cai-arriba era extraordinaria.
A un lado se veía al viejo pescador que apostaba por la lancha cuyo triunfo presagiaba su inteligencia; allí el espectador que á viva fuerza procuraba encontrar un lugar cómodo; acá la muchacha del barrio que ataviada con sus mejores trapitos, se disponía á aplaudir a los marinos pescadores, y allá las traineras que, tripuladas por jóvenes fornidos y marinos curtidos en las faenas del mar, se disponían a la lucha que momentos después se iba á desarrollar en la envidiable bahía de la Concha.
Antes de empezar las regatas surcaban la bahía en distintas direcciones infinidad de lanchas, botes y traineras conduciendo multitud de excursionistas.
El vaporcito Machichaco, patroneado por su propietario el conocido Constantino (el Griego), hacía continuas vueltas por toda la Concha.
Antes de empezar las regatas surcaban la bahía en distintas direcciones infinidad de lanchas, botes y traineras conduciendo multitud de excursionistas.
El vaporcito Machichaco, patroneado por su propietario el conocido Constantino (el Griego), hacía continuas vueltas por toda la Concha,
A las once en punto el Jurado que lo constituían el teniente de navío D. Joaquín Escoriaza, D. Julián Lerchundi, D. Julián Salazar, D. José Javier Uzarberruete, D. Francisco Carril y D. Ignacio María Arana, dieron la señal de salida y bogaron las traineras Santa Ana y Moñoño que, patroneada la primera por José Marta Arregui, consiguió hacer el recorrido de cuatro millas, dos de ida y dos de vuelta, en 23 minutos y 39 segundos.
Su competidora Moñoño, patroneada por José Anchueza, recorrió el mismo trayecto en 24 minutos y 41 segundos.
En este regateo el Jurado adjudicó el premio de 500 pesetas a la Santa Ana y a la Moñoño el de 200.
El segundo regateo anunciado no se pudo verificar porque los de Pasajes no quisieron presentarse.
En este regateo tenían que disputar el premio de honor consistente en 1.000 pesetas y una bandera las traineras Rawón y Saturnina, patroneada por F. Silva, de San Sebastián, y la Moñoño, con el patrón José Costa, de Pasajes de San Pedro, por ser los que obtuvieron los dos primeros premios en las regatas celebradas el domingo último; pero los marinos de San Pedro tuvieron miedo de los de San Sebastián y no se atrevieron.
El Jurado, con muy buen acuerdo, dispuso que la mitad del premio de honor, o sea 500 pesetas, se les entregará a los tripulantes del patrón F. Silva, así como también la bandera, que fué colocada en la trainera Rawón y Saturnina, donde la valiente tripulación capitaneada por el inteligente marino F. Silva, recorrió con dicha embarcación toda la bahía, siendo aclamados al entrar en el muelle por el público con el título de los invencibles.
Bien por los marinos del barrio de la Jarana.
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El tercer regateo se verificó después de una lata de paciencia que el público se aguantó, por lo mucho que tardaron en prepararse los combatientes.
Sonó en los relojes de la iglesia de Santa María y en la capilla de San Pedro en el muelle las campanadas de las doce y sonó el primer chupinazo de fuegos de artificio que hizo una fuerte detonación, dando principio la regata
Se presentaron en los puntos de salida las lanchas caleras Elcano, Nuestra Señora de Iciar y Nuestra Señora de Begoña, las tres de esta ciudad, consiguiendo la primera hacer el recorrido de dos millas, una de ida y otra de vuelta, en 10 minutos y 23 segundos; la segunda en 10 y 45, y la última en 10 y 32.
Se le adjudicó a la lancha calera Elcano el premio de 250 pesetas, a Nuestra Señora de lciar 150 y a Nuestra Señora de Begoña el de 200.
La fiesta náutica terminó a la una menos cuarto de la tarde.
La banda municipal amenizó el espectáculo desde el Acuariun del parque de Alderdi-Eder y se echaron varios globos aerostáticos que hacían bonito efecto.
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